Los concursos se disparan un 20% al cierre de 2020 pese a la moratoria

A pesar de que 2021 puede ser un año de recuperación económica debido a la vacunación contra el Covid-19, quedan meses muy duros para las empresas y, en especial, para las pymes. “Va a haber un deterioro muy importante de la solvencia de las empresas por la caída de ventas y de rentabilidad y por los balances negativos”, aseguran fuentes de la Confederación Española de la Pequeña y Mediana Empresa (Cepyme).

El Consejo General de Economistas prevé que el índice de insolvencia se dispare en España este año hasta el 40% a consecuencia de la falta de actividad derivada de la pandemia. Lo cierto es que el problema afectaría ya al 15% del tejido empresarial español, en el mejor de los escenarios, o al 19%, una de cada cinco, si se admite que los efectos de la crisis sanitaria son permanentes sobre sus resultados, según estima provisionalmente el Banco de España a falta de los datos de cierre de 2020.

Cierre que empeorará el panorama a la vista de lo ocurrido con los concursos de acreedores. Durante todo el ejercicio 2020, el número de empresas que acudió a concurso fue de 3.428, un 5,6% menos que en 2019. Sin embargo, las peticiones se concentraron en el cuarto trimestre, cuando solicitaron concurso más de un tercio de las mismas, 1.231, un 19,5% más que en el mismo periodo del año anterior, según datos de Registradores de España. Lo más negativo de este dato es que hasta el próximo 14 de marzo está en vigor la moratoria aprobada por el Gobierno el pasado abril, por la cual los acreedores de una compañía no pueden presentar concurso y las sociedades insolventes no están obligadas a solicitarlo. “De seguir este ritmo, no sabemos si puede haber otra prórroga de la moratoria, porque lo que está claro es que sus efectos se están diluyendo”, declara José Miguel Tabarés, vicedecano de Registradores de España, nombre actual del Colegio.

Tabarés explica que el número reducido de concursos en los trimestres segundo y tercero de 2020, que bajaron el total anual, “se debió al confinamiento y a la moratoria”. A partir de 2021, “no sabemos lo que va a pasar”. Lo que se sabe es que el 90% de los concursos terminan en liquidación de la empresa.

El confinamiento y la lentitud administrativa provocada por la pandemia explican que las extinciones de empresas en 2020 hayan bajado un 10,2% respecto al año anterior, con un total de 28.046 cierres, de acuerdo con los datos de Registradores. “Inscribir una extinción en el Registro Mercantil es un acto administrativo que puede hacerse mucho después de la liquidación efectiva de la sociedad, de ahí la bajada”, explican. Aún así, de nuevo en el cuarto trimestre subió el número de extinciones, un 4,5% en relación al mismo trimestre de 2019. Como resultado, de octubre a diciembre se registraron un 33% de las extinciones de todo el año.

Créditos

En paralelo, crece el número de empresas sostenidas por liquidez pública. Al terminar 2020, un total de 591.500 empresas (el 99% de las mismas, pymes y autónomos) habían conseguido uno o más créditos avalados por el Instituto de Crédito Oficial (ICO). Créditos cuyos periodos de amortización y de carencia amplió el Gobierno el pasado noviembre ante el alargamiento de la crisis.

En Cepyme afirman que muchas empresas ya están realizando novaciones de esos créditos, lo que significa que piden aumentos del importe de los préstamos para acceder a nuevos fondos o quieren cambiar condiciones de plazos de amortización o tipos de interés. “El problema es que si una empresa solicita una novación pasa a la categoría de dudosa”, señalan en Cepyme.

Para la organización “sería muy importante que las novaciones no se considerasen refinanciación y de esta manera el solicitante no pase a ser dudoso”. Si bien son conscientes que este cambio debe realizarse en el marco de la UE, “esperamos que se lleve a cabo”. A su vez, dicen en Cepyme, “varias entidades financieras nos han comunicado que ya han consumido los cupos de dinero que tienen para créditos avalados por el ICO”.

“Hemos llegado al año 2021 con las empresas endeudadas, con sus plantillas en ERTE, con restricciones de actividad y vaciando las reservas, las despensas”, concluyen en la patronal, donde preocupa que la crisis muestre este año su cara más fiera dado el riesgo de una ola de insolvencias.

(Noticia extraída de Cinco Días)